¿Alguna vez has luchado con la sensación grasosa de las cremas de manos comerciales, donde tus manos parecen cubiertas por una película aceitosa que interfiere con las tareas diarias? Lograr unas manos suaves e hidratadas sin la pegajosidad es más sencillo de lo que crees. Al hacer tu propia crema de manos, puedes controlar los ingredientes y crear una fórmula personalizada y ligera.
El secreto reside en seleccionar los ingredientes correctos. La loción de leche de cabra es una excelente base: su nivel de pH coincide estrechamente con la piel humana, lo que permite una mejor absorción y evita esa sensación grasosa persistente. Otro componente crucial es el polvo de arrurruz, un almidón que absorbe el exceso de grasa a la vez que proporciona un acabado seco y cómodo. Además de reducir la oleosidad, el polvo de arrurruz también calma y protege la piel.
Para una nutrición extra, considera incorporar estos ingredientes opcionales:
Combina todos los ingredientes y calienta suavemente hasta que estén completamente mezclados (evita las altas temperaturas para preservar los compuestos activos). Una vez enfriada, la crema está lista para usar. Ajusta la fórmula estacionalmente o según tu tipo de piel para perfeccionar la consistencia ideal.
¿Alguna vez has luchado con la sensación grasosa de las cremas de manos comerciales, donde tus manos parecen cubiertas por una película aceitosa que interfiere con las tareas diarias? Lograr unas manos suaves e hidratadas sin la pegajosidad es más sencillo de lo que crees. Al hacer tu propia crema de manos, puedes controlar los ingredientes y crear una fórmula personalizada y ligera.
El secreto reside en seleccionar los ingredientes correctos. La loción de leche de cabra es una excelente base: su nivel de pH coincide estrechamente con la piel humana, lo que permite una mejor absorción y evita esa sensación grasosa persistente. Otro componente crucial es el polvo de arrurruz, un almidón que absorbe el exceso de grasa a la vez que proporciona un acabado seco y cómodo. Además de reducir la oleosidad, el polvo de arrurruz también calma y protege la piel.
Para una nutrición extra, considera incorporar estos ingredientes opcionales:
Combina todos los ingredientes y calienta suavemente hasta que estén completamente mezclados (evita las altas temperaturas para preservar los compuestos activos). Una vez enfriada, la crema está lista para usar. Ajusta la fórmula estacionalmente o según tu tipo de piel para perfeccionar la consistencia ideal.